Durante tres semanas tuvimos la oportunidad de trabajar intensamente en una colonia de pardela cenicienta (Calonectris diomedea), la mayor de las pardelas que pueden observarse en aguas europeas. Fue la isla de Menorca el escenario elegido para el desarrollo del proyecto, siendo nuestra función el refuerzo y reemplazo del personal de campo encargado de la recogida de material biológico, toma de datos biométricos, anillamiento y colocación de GPS, geolocalizadores y profundímetros.

Acantilado en el que se halla la colonia objeto de manejo.

Acantilado en el que se halla la colonia objeto de manejo.

Los acantilados marinos fue el hábitat que compartimos con nuestras preciosas pardelas, entorno no exento de peligros debido a los angostos pasos, pronunciadas pendientes de roca caliza y cortados con vistas al vacío. La actividad eminentemente nocturna en las colonias, que responde seguramente a una estrategia antidepredatoria, nos obligaba a intensificar el foco de nuestros frontales para agilizar nuestros desplazamientos y manejo de los pollos cuando la tímida y taciturna iluminación de la luna no acompañaba regularmente.

Atardecer en la costa Menorquina.

Atardecer en la costa Menorquina.

Las pardelas cenicientas son gregarias durante la nidificación, forman colonias de cría situadas en islas, islotes y acantilados costeros, en áreas originariamente libres de depredadores terrestres. Los nidos se sitúan en huras, éstas consisten en túneles o grietas a diferente altura, a menudo dentro de cuevas, bajo derrubios, en pequeñas galerías excavadas por ellas mismas o incluso en antiguas madrigueras de conejo.

Marta y carlos durante una sesión de trabajo.

Marta y carlos durante una sesión de trabajo.

Como muchas otras aves pelágicas, es habitualmente silenciosa en mar abierto, pero durante la época reproductora resulta de lo más expresiva. Un coro de voces acompasadas, unas roncas (hembras) y otras agudas (machos) complementaba el paisaje sonoro del acantilado.

Adulto de pardela marcado con GPS provisto de cámara.

Adulto de pardela marcado con GPS provisto de cámara.

La pardela cenicienta es un ave marina típica, con alas largas y delgadas adaptadas para aprovechar al máximo los frecuentes vientos que soplan sobre la superficie marina. Su estrategia de vuelo se basa en largas secuencias de planeo combinadas con secuencias de vuelo activo batiendo las alas. Siempre a escasa altura sobre el agua, este patrón de vuelo varía en función de la velocidad del viento. De esta forma, con el aumento de la velocidad del viento disminuye la frecuencia y duración de los intervalos en que baten las alas y aumenta la distancia a la superficie.

 Pollo de pardela sometido a la toma de-datos biométricos

Pollo de pardela sometido a la toma de datos biométricos.

La pardela cenicienta se encuentra en una situación difícil, la subespecie C. d. diomedea se incluye en el Catálogo Español de Especies Amenazadas bajo la categoría de “Vulnerable” y en el Libro Rojo de las Aves de España (2004) como “En Peligro”. Sus principales colonias se sitúan en el archipiélago balear, especialmente en el norte de la isla de Menorca (entre 1.000 y 6.000 parejas, aunque estimas más conservadoras se aproximan a las 1.000 parejas).

Instantánea que recoje el vuelo incesante de las pardelas en la colonia

Instantánea que recoje el vuelo incesante de las pardelas en la colonia.

En mar abierto ocupa las aguas cálidas del Mediterráneo que puedan abastecer sus necesidades tróficas. Se encuentran a menudo asociadas, por ello, a zonas de elevada productividad biológica como frentes oceánicos, zonas de afloramiento de aguas profundas, o extensas plataformas continentales.

Espectaculares rincones de la costa de Menorca (cara norte).

Espectaculares rincones de la costa de Menorca (cara norte).

La muerte accidental de aves en artes de pesca, especialmente la debida a la actividad pesquera con palangre, parece ser la principal causa de mortalidad no natural de la especie, tanto en áreas de cría como de invernada. Particularmente en el Mediterráneo español existe una importante área pesquera donde opera una nutrida flota, enfocada principalmente en la captura de pez espada y dos especies de atún. Se cifraron entre 650 y casi 3000 las aves muertas por artes de pesca en torno a las Islas Columbretes, de las cuales un 66% fueron pardelas cenicientas, la mayoría adultos, con el consecuente fracaso reproductor de las parejas. Al ser una especie longeva y con un único pollo por pareja y año, la mortalidad de aves en edad reproductora puede provocar graves declives en un corto período de tiempo.

Espectaculares rincones de la costa de Menorca (cara sur).

Espectaculares rincones de la costa de Menorca (cara sur).

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