No todos los “grandes” depredadores en la Sierra de la Culebra se organizan en manada y abaten corpulentas y temibles presas. Si ampliamos el “zoom” de nuestra atención y lo “enfocamos” en los días más cálidos de primavera u otoño hacia los sustratos o depósitos arenosos de pistas y caminos, podremos detectar cómo lo vertiginoso, cuando se combina con el prodigio visual, se convierte en implacable captura de todo género insecta que pulule por el microcosmos silíceo.

Preciosa morfología metalizada

Preciosa morfología metalizada.

Tan pavoroso armamento siente predilección por las aterradas hormigas a las que persigue con preciso y mortífero desenlace. El escarabajo tigre (Cicindela campestris) es, efectivamente, el «carnívoro» con mayores cualidades felinas dentro del microhábitat en el que se desenvuelve. Su ferocidad se desplaza a 2,5 metros por segundo, es decir, a escala vertebrada alcanzaría los 400 km/h.

Detalle "armamentístico"

Detalle «armamentístico».

En fase larvaria son estrictamente fosoriales, dicho de otro modo, recurren al abrigo de lo subterráneo. En los areneros excavan galerías verticales que ocluyen en superficie con su cabeza a modo de tapa, recurso infalible para sorprender incautas a sus presas.

Detalle de su insuperable ojo compuesto.

Detalle de su insuperable ojo compuesto.

La naturaleza salvaje del noroeste de Zamora se cubre de diversa y hermosa indumentaria, sea pelo, pluma o quitina.

Google+